miércoles, 25 de noviembre de 2009

Consuelo

¿Qué podemos hacer cuando alguien siente algo que eres incapaz de sentir, o talvez, cuando las salidas que encontraste cuando te pasó lo mismo no son las mismas que los demás buscan?

Lo que pasa cuando alguien quiere algo no es siempre lo esperado. El error de algunos es no querer pensar en eso. El de otros es nunca dejar de hacerlo.

¿De que manera podemos ayudar? Es inútil. Nadie siente lo que sienten los demás. Cada vez que me sucede me siento mal. Nose qué hacer, me falta aire para poder actuar. ¿Qué puedo hacer? Cuando una voz se entre corta y la mía esta entera. Cuando un corazón sufre y el mío está cansado de hacerlo.

Cuando la persona es tan importante para tí que no encuentras las palabras necesarias. Un beso, un abrazo, un hombro. Tal vez seamos humanamente incapaces de compartir dolor. Como quisiera poder sufrir lo que el otro sufre, y así saber qué decir. Cómo quisiera canalizar el dolor con un consuelo.

Tal vez el silencio (una vez más) es lo mejor. El silencio será esta vez parte del tiempo y ambos se encargarán de olvidar. Pero si fallan, no hay mirada atrás, no hay solución para un dolor inolvidable. Solo un compañero o un amor que pueda talvez opacarlo todo, en silencio.

sábado, 21 de noviembre de 2009

The Killers en Lima

The Killers vinieron... estuve 13 horas esperando la entrada. Fui al Marriot la noche anterior y vi a Brandon y a Mark. Me di cuenta que eran de verdad, humanos igual que yo. Todo pasó tan rápido, a pesar de eso, fue innolvidable. Cada minuto salte, grite, cante todo lo que pude. La adrenalina corría a mil por hora mientras veía a Dave tocar la guitarra, a Ronnie reventando la batería, a Mark (tan indiferente como siempre) tocando el mejor solo de la noche en Jenny Was A Friend of Mine y a Brandon dando todo de sí para cumplir con las expectativas de cada persona en la explanada. Fue el mejor show que alguna vez vere en mi vida, estoy seguro. Tal vez los únicos que sean capaces de superarlo sean ellos mismos. No hay más que decir. Las palabras son innutiles para describir todo lo que uno puede sentir con la música y aún más, con The Killers.

domingo, 15 de noviembre de 2009

El Último Artículo (del cole)

¿Cuántas veces nos hemos puesto a pensar si alguna vez hubiéramos dicho aquello, obrado de cierta forma, movido cierta pieza, tratado de diferente forma a cierta persona, escrito lo que venía del corazón (en ese preciso momento de nuestra vida), toda nuestra vida no sería la misma? No intento ver qué tan mala o buena hubiera sido aquella vida, me refiero a que aunque hubiera sido mejor, nunca lo será. Eso es el final, todas aquellas decisiones que tomamos con nuestra vida son eternas, nos acompañarán hasta la tumba. Todos los recuerdos que tenemos, también.

Me he puesto a pensar mucho sobre qué rayos puedo escribir en el último artículo de mi vida escolar y muchas ideas vinieron a mi mente. Recordar viejos tiempos tal vez; pero aquellos, no lo vivirían todos los que lean mi artículo, será un artículo "egoísta", como esos chistes que a veces cuentan y tú no lo entiendes porque solo los que lo contaron saben lo qué significa. Hacer un recuento de las cosas del colegio que dejaron huella en la mayoría de nosotros; como frases de tutores, bailes en clase de matemática (¿recuerdan a Lucho?), apodos a los profesores (pollo, goofy, sapito, rocotito, superman, etc, etc, etc.) o barras olímpicas que dejaron huella en nuestro corazón. Podría también escribir sobre las cosas que a pesar de mis esfuerzos otros fueron los vencedores, como nunca ganar Feria de Ciencias, nunca ganar una medalla estando titular, nunca haber hecho un día de skate en el colegio, lograr que mi artículo llege a Antígona sin ser horriblemente excluído después de un (micero) día expuesto, entre otros.

Pero me he dado cuenta que otros (que tal vez sí lleguen a Antígona) sabrán sacar provecho de sus memorias y podrán narrar con gran audacia cada anécdota escolar mejor que yo. Es por esto que mi artículo (y ruego a mi cerebro) pueda describir todo lo que alguna vez no pude demostrar, lo que alguna vez sentí pero nadie lo notó, lo que en este momento siento hacia mi Promoción.

Me he dado cuenta que la promoción es mi familia, en serio, no piensen que porque uso este cliché no tomo en serio lo que digo. He descubierto que para miu todos somos como hermanos, la mayoría nos conocemos desde hace 11 años y tengo el agrado de decir que he conocido a todos en la promoción y que a pesar que no paro con los 120, los guardo en mi memoria a cada uno.

Desde el principio he sentido el cariño de todos, y lo agradezco, recuerdo las tardes de biscicleta con Charles y Patrick en Miraflores, recuerdo el Nintendo 64 casi todos los sábados en la casa de Rodrigo Morón, recuerdo las tonterías que hacíamos Daniel, Roberto, Christopher y yo las tardes de verano; recuerdo con igual cariño a cada etapa de mi vida, a cada grupo de amigos que he tenido, todos para mí, son lo mejor.

Este año ha sido diferente en muchos sentidos. He hecho cosas que nunca pensé que las haría, he notado el esfuerzo de muchos por unirnos más, he conocido mejor a todos, etc. Pero una cosa fue la que marcó mi corazón para siempre. Puedo jurar que nunca me sentí tan feliz como el 25 de julio de este año. En ese día mi amor a la promoción creció a niveles insospechables, ese día pude ver que la promoción en realidad me consideraba de manera especial. Agradecería a cada uno que fue ese día a la casa de Yuri pero mi artículo sería aún más largo, pero sí agradeceré especialmente a Karen, Jimena y Verito por hacer lo que hicieron. Aunque les nazca una sonrisa por ver que algo tal vez tan superficial me haya conmocionado tanto, es la verdad, y doy gracias por haber hecho de este año el mejor.

Y es así como he intentado demostrarles el gran amor que me llevo a la tumba hacia mi promoción. Muchas cosas más quedan escribir y espero que cada uno las manifieste. No tengo idea de cómo finalizar este artículo de cierta forma para que por lo menos en el último bimestre pueda ser publicado en la Antígona, y dudo que lo logre, así que me quedaré con: "In the end, all you can hope for is the love you found that equalls the pain you've gone through*" ... y creo que encontré mucho más.

*Bones - Editors



PD: Mi artículo no sólo no fue publicado en Antígona sino que ni siquiera llegó a ser publicado en el mural de mi salón. Esa fue la razón para modificar mi discurso (publicado en Facebook). Mi discurso sí paso a Antígona... eso espero.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Mientras Escribo

Cada vez que escribo, suceden cosas extrañas. Por ejemplo, hay momentos en que tengo que poner mi mente en otra situación para que de alguna forma no sobrecaliente mi cerebro.

Otra. Mi cabeza vuela por miles de cielos y muchas veces se detiene en ideas extrañas al tema principal de mi actual artículo (como ahora, estoy escribiendo sobre qué siento cuando escribo mientras escribo otra cosa)

Y la mejor de todas, al terminar un par de párrafos me detengo y subo la mirada a la hoja para ver qué es lo que he escrito. Inmediatamente, miles de ideas vienen a mi cabeza y puedo continuar con mi trabajo. ¿Autoinspiración?