domingo, 16 de mayo de 2010

Por la Tarde

Una extraña sensación me abrumó cuando salí del gimnasio hoy. Prendí mi iPod y, mientras caminaba, su voz resonaba en mis oídos, más fuerte que la música. Vi el extraño amarillo de las luces, el radio de su resplandor, comencé a cantar.

"Let there Be Love" me trae recuerdos, divertidos, pero esta vez intenté escuchar detenidamente la letra. "And if you don't let go, it's gonna pass you by". Recuerdos.

Vi una Harley estacionada, crucé la calle y vi un artefacto muy práctico para poder comer en el carro en un snack al paso. Me dieron ganas de agarrar esa hamburguesa. En la siguiente esquina fui testigo de una declaración de amor. La sonrisa de ella ocultaba amor, vergüenza y ganas de darle un abrazo enorme, tal vez un beso. Él se quedó admirándola mientras ella se contorsionaba ocultando su respuesta.

Los dejé atrás y luego vi una pareja en la puerta de un edificio. Él acariciaba su mejilla y ella le acariciaba el mentón. Se miraban fijamente a los ojos y no necesitaban decir más sus miradas perdidas por completo en el amor; de repente, una sonrisa.

Después de todo esto creo que siento que algo me falta, son eos ojos y esas mejillas que extraño ver.