lunes, 17 de enero de 2011

I'll do what the Llama says

Solo porque quiero escribir.

Hoy tuve un sueño tranquilo. Soñé que tenía una enamorada y al parecer la tenía hace mucho tiempo. Estaba sentado junto a ella, con mi mano en su brazo izquierdo, mi cuello a la altura de su frente, ella estaba recostada en mí y yo me sentía feliz. Estabamos con mi mamá y ellas estaban conversando. No recuerdo lo que hablaban porque es dificl recordar sueños, solo recuerdo que mi mamá sonreía y yo pensaba en lo bonita que se veía ella y lo hermosa que se veía mi enamorada, pensaba en mi mano haciendo una forma geométrica en su brazo, suavemente tratando de impregnar en mi memoria lo suave que era su piel.

Cuando desperté me quedé con una sensación de nostalgia, recorde lo que se sentía estar enamorado de alguién y recorde lo bueno que era compartir tu vida con otra persona, decirle que la quieres mucho y que todos los días se vera bien se ponga lo que se ponga, vaya a donde vaya y aunque recién se haya despertado.

Durante mucho tiempo he pensado en lo malo de estar enamorado, es horrible en verdad, pero momentos como estar sentado al lado de la persona que (se supone) que te quiere tanto como tu a ella cubre con todos los problemas. La sensación de nostalgia fue también porque nunca he tenido una relación que haya durado mucho tiempo, me equivoqué muchas veces y elegí a las peores personas para enamorarme (¿que original no?), nunca llegue a tener una pelea con mis enamoradas y eso me ponía nervioso y comenzaba a crear historias gigantescas y horribles sobre lo que yo pude haber estado haciendo.

En fin, este fue mi sueño y esto es lo que saqué de él.

domingo, 16 de enero de 2011

Imperfección Superficial

Cuando me gusta algo o ves algo bonito y digno de admiración, me viene unas ganas de verlo más detenidamente. Verlo de cerca, de lejos de una distancia media, de un ángulo, del otro, si puedo lo rozo con las llemas de los dedos, intento percibir un aroma característico para que luego lo recuerde de la misma manera. Luego lo miro una y otra vez.

Pero hay veces donde noto una pequeña imperfeccion en mi objeto de observación, algo que no debería estar ahí, algo que malogra el panorama y llama mi vista como si estuviera iluminado por una luz blanca. Esa imperfeción es ahora mi nuevo punto de observación y no puedo sacar la vista. Pero recuerdo que en el mundo nada puede ser perfecto, vivimos en un mundo accidentado, lleno de altos y bajos, blancos y negros, buenos y malos. Pero eso no le quita la hermosura al mundo, a nosotros, a la naturaleza. Entonces, llego inmediatamente a la conclusión que aquella imperfección no malogra la hermosura, sino que la acentúa. Esa imperfección es de alguna manera hermosa y vuelvo a caer en la admiración.

viernes, 14 de enero de 2011

Hijo único

Hoy hablamos sobre los hijos únicos en clase de inglés. Nunca me había puesto a pensar lo diferente que puedo ser de otras personas con solo ser hijo único. Lo que más me llamó la atención fue el testimonio de una psicóloga que hablaba sobre como los hijos únicos tenían ese bicho de hacer solos las cosas, esa manía de ser extraño con personas desconocidas y de comportarse de una manera que los otros la encuentren ofensiva. Muchas veces me han odiado porque he preferido siempre trabajar solo. Lo cierto es que no me imagino compartiendo muchas de mis ideas con otras personas y luego que se debatan entre otras y que por concesión se preste a ser descartada. Si me pongo a pensar un poco más, cuando era niño YO era el que decidía qué cosa jugar (al final yo era el único jugador), también era yo el que decidía que cosa quería como regalo porque mis padres no tenían que pensar en qué cosas estarían dejando de comprarle a mi hermano. Otra cosa fue que no sabía como tratar con personas. Mi papá siempre fue el que me introducía a todos los niños con los que quería jugar y luego de unos 15 minutos jugando solo con los juguetes de los otros me acercaba a hablarles o a compartir su fantasía infantil. Solo tuve 3 amigos en mi nido y uno de ellos es como el hermano que nunca tuve (aunque ahora tengo un medio hermano), hasta ahora lo veo y aunque los dos somos recontra diferentes siempre hay un juego o una pela o algo en lo que estamos de acuerdo. Por último, si proyectamos estas cosas de niños a mi presente, podemos ver como es que yo todavía tengo un mundo solo para mí... muchos me dicen lo extraño que suelo ser, muchos me han dicho que no se tratar bien a las personas otros me han dicho que soy egoísta con todas las cosas. Lo malo (o bueno) es que SI soy todas esas cosas.

Por otro lado, todavía hay momentos donde miro al cielo estrellado y me pongo a pensar que me parezco mucho a la luna que muchas estrellas me rodean pero son todas parecidas mientras que yo soy tan diferente que nunca encajare bien en el firmamento.

Nunca me había puesto a pensar que una de las razones más grandes por ser lo que soy y ser como soy es que soy hijo único. ¿Se han puesto a pensar en ésto esos que son hijos únicos?