martes, 25 de octubre de 2011

Hoy Soñé que te Ibas

Al parecer mi subconciente se ha puesto a pensar en una posibilidad que nunca había imaginado y, aunque lo hubieramos hablado (o eso es lo que recuerdo), no me había puesto a pensar de verdad que sentiría si alguna vez te fueras. Hubieron otros detalles que me hicieron sentir peor (en mi sueño) pero eso será conversación a parte. El punto es que nunca había pensado en la posibilidad de estar frente a esa situación.

No imagino diciendote adiós. De alguna manera has entrado en mi vida y has formado parte de ella. Cuántos recuerdos puedo sacar a flote ahora, espero que tu los recuerdes algún día. Me ha gustado tenerte conmigo, hablarte sobre lo que pienso, preguntarte mis cosas extrañas, hablar de la vida y reír. He recordado lo mucho que significa para mí una amistad. Espero que algún día puedas leer esto y sepas que si alguna vez dudaste de la amistad que podría ofrecerte, si pensaste que era superficial o vacía, veas que va mucho más allá.

No imaginé cuánto te quería en realidad hasta que te fuiste, mi sueño me ha demostrado que el día en que te vayas y (de acuerdo al sueño) no vuelvas, algo de mí se irá contigo. Me siento extraño sentir todo esto cuando escribo, no puedo creer que de verdad te esté diciendo cuánto te extrañaré, pero así es. Si algún día Dios permite que nuestras vidas se separen, ese día me quedaré solo en la deriva.


lunes, 17 de octubre de 2011

Cada vez me pregunto más seguido si mi sueño de contar una historia al mundo podrá ser realidad. Cada vez que tengo contacto con una obra de arte siento que tengo algo que contar pero no encuentro qué. Me gusta pensar en la vida de la gente y trato de imaginarme historias increibles pero no puedo plasmarlas en el papel. Cada vez me veo más limitado y tengo miedo de perder esta sensibilidad con el tiempo. ¿Qué es lo que necesito? ¿Podré hacerlo? ¿Cuánto espero? ¿Lo espero o lo busco?

Ruego a Dios que deje que mis manos puedan escribir la historia que tanto he esperado y que no olvide mis verdaderos anhelos.

domingo, 16 de octubre de 2011

Gracias Teatro Convivio

Para empezar mis agradecimientos, creo que debo comenzar desde el principio. Primero, agradeceré a Mari por haberme invitado a ver Sereis como Dioses, una obra que hablaba sobre la verdadera felicidad y sobre el verdadero significado de la vida y muerte humana. Mi historia en el TC es bien larga y creo que será para otra entrada. Luego, quiero agradecer al elenco que estuvo desde el principio en el TC conmigo (incluyendo los que se fueron) por haberme acompañado en esta gran etapa en mi vida, el arte nos ha unido y espero que nos mantenga en contacto. Gracias a Marcelo, por confiar en mí y tener fe en que podía llegar a ser un verdadero actor. Gracias a todo el elenco de Notre Dame de Paris que, aunque no los haya llegado a conocer tan bien a todos (siendo la timidez mi gran defecto y el principal factor de ésto) les tengo mucho cariño y me siento orgulloso de haber actuado junto a ustedes. TODOS me han ayudado a dar todo de mí en el escenario y les tengo un cariño muy especial por eso.

El final del Teatro Convivio me ha dejado un poco desconcertado. Había pasado tanto tiempo que, en realidad, no me puse a pensar en qué decir cuando llegue el final. No pensé conocer tanta gente que también quería, de alguna forma, dar el arte al servicio de las personas. No sabía que el arte podía significar tanto en mi vida. Hasta ahora, no había conocido el verdadero sentido de un artista. El Teatro Convivio me ha dado mucho: me ha dado amigos, me ha dado la oportunidad de descubrir una parte de mí que no conocía, me ha enseñado a valorar de manera diferente el arte, me ha acercado a Dios y muchas cosas más.

Por todo esto, quiero dar gracias a todos los que ayudaron a hacer realidad este proyecto, les debo mucho.
Gracias Teatro Convivio.

sábado, 1 de octubre de 2011

Sobre sueños y coincidencias

¿Qué tan difícil es controlarse? A veces creemos que cuando el momento llegue no nos dejaremos llevar y nos frenaremos a pensar dos veces las cosas y no tomaremos una decisión precipitada. Pero cuando es la hora de probar nuestra fuerza, nuestra voluntad se muestra débil y nuestros pensamientos vuelan por los cielos buscando sueños para creer.

La noche anterior soñé y el sueño fue increíble. El viernes me desperté con ganas de sonreír y seguir soñando. La coincidencia de la cual me enteré horas después me dejó con una sensación extraña. Sé que no debemos buscar conexiones a eventos completamente independendientes, que la suerte no cambia y que hay muchas cosas en el exterior para analizar y que debemos aceptar la realidad tal y como viene, si lo que te gusta no es para ti debes ignorarlo, pero mi voluntad se hizo débil otra vez.

¿Qué hago ahora? El tiempo pasa demasiado lento cuando pienso en estas cosas y no quiero que el tiempo haga del vacío, un agujero inmenso en mí. La ventaja es que la decepción fue temprana y que ya la veía desde  lo lejos, pero ¡qué difícil es controlarme!